Descubre la calma, la naturaleza y la esencia de Asturias

Casa cristal

Un mirador habitado: una casa para cuatro personas con una espectacular cristalera panorámica y vistas que cambian con la luz del día. Pura calma, pura belleza.

Fuente de la juventud

La más especial y con más alma: una antigua casa de piedra restaurada en pleno bosque. Íntima, acogedora y perfecta para dos personas que buscan encanto y desconexión total.

Verde Vega

La joya más reciente: una casa nueva, luminosa y amplia, diseñada para seis personas y con las mejores vistas del valle. Un refugio que se funde con la naturaleza.

Modernidad con vistas increíbles

Verde Vega es la casa más nueva y luminosa de todas, un espacio amplio pensado para disfrutar en grupo sin renunciar a la calma asturiana. Construida desde cero y con las mejores vistas del valle, cada rincón está diseñado para relajarse, reunirse y sentirse en casa. Sus estancias abiertas, la luz natural y los detalles modernos crean un ambiente perfecto para disfrutar con familia o amigos. Aquí, la naturaleza se cuela por cada ventana y convierte cualquier día en una escapada inolvidable.

3 habitaciones para 6 personas

Dos cuartos de baño

Vistas a la montaña y wifi

Casa cristal: Refugio natural en Cangas de Onís

Esta casa, rodeada de la naturaleza de Cangas de Onís, es un auténtico regalo para quienes buscan desconectar. Entre montañas y ríos, su arquitectura tradicional se integra de forma natural con el paisaje que la abraza. Su encanto rústico y sus vistas abiertas lo llenan todo de paz. Aquí puedes despertar escuchando la naturaleza, respirar sin prisas y disfrutar de la tranquilidad única que solo Asturias sabe dar.

2 habitaciones para 4 personas

1 baño y 1 aseo

Vistas a la montaña y wifi

Fuente de la juventud: Refugio de tradición en las montañas de Asturias

Esta casita asturiana tiene algo especial: se esconde entre montañas verdes y conserva en su fachada de piedra toda la esencia de lo auténtico. Dentro, la chimenea te recibe como un abrazo y los muebles de madera y los detalles artesanales crean un ambiente que huele a historia y hogar. Es un refugio para desconectar, respirar profundo y disfrutar del ritmo pausado del entorno. El lugar perfecto para desaparecer del ruido y reencontrarte con lo que de verdad importa.

Una habitación para dos personas

Un baño

Vistas a la montaña y wifi